Si no hay sexo, no hay comida

El 9% de los afganos son chiitas, y desde hace unos días, una nueva ley les permite castigar a sus esposas privándolas de comida en caso de que se nieguen a satisfacer sus necesidades sexuales.

mujer afganaEntrevistado por el periódico español El País, el Mulá Mohakik Zada , explica que “la ley no incluye el castigo sin alimentos” , y afirma que “el Corán regula la obediencia de la mujer en el tamkeen y establece cuál debe ser la graduación del enfado del esposo. Primero, dejar de hablarle; después, separar las camas; tercero, darle un aviso, y sólo en último lugar está permitido golpear suavemente sin causar heridas”.

El mulá sostiene que la ley mejora la situación porque permite que la mujer se niegue en caso de menstruación o dolencia, y acusa a la prensa extranjera de sacar este asunto de contexto. “Ocurre en Irak, en Irán y en Siria, ¿por qué tanto ruido con Afganistán?”.

 Además, de acuerdo a la legislación afgana, la mujer debe pedirle permiso a su marido para salir de la casa. Según el Mulá, es más que entendible. “El hombre se compromete a mantener a la mujer en todo desde el momento que ésta sale de casa de su padre, y es lógico que tenga el derecho de permitirle o no salir a la calle”. Además, el Mulá asegura que en la nueva ley hay una mejora, ya que la mujer ya puede salir de su casa en caso de urgencia, como una enfermedad.

 Hay cambios, pero no alcanzan

Allá lejos y hace tiempo, cuando fuera derrotado el régimen talibán, el mundo esperaba ver a las mujeres afganas libres y haciendo pleno uso de sus derechos más fundamentales. Pero los cambios en materia de derechos humanos, en Afganistán, tienen un ritmo mucho más lento que el resto de la realidad.

No cabe duda de que – como lo señalan expertos de la organización Human Rights Watch – el hecho de que las mujeres integren ahora el Parlamento es positivo, y que millones de niñas puedan ir a la escuela primaria es un cambio digno de celebrar.

Pero no alcanza.

El porcentaje de niñas que pueden acceder a educación secundaria sigue siendo mínimo. Según HRW, “la violencia contra la mujer es endémica, las mujeres en la vida pública se ven regularmente amenazadas, y muchas de ellas han sido asesinadas”.

Tal como lo señaláramos en un artículo anterior, la política tiene un rol más que importante en la vida privada de las mujeres. Es que, en momentos en que el presidente Hamid Karzai se siente amenazado o pierde poder, recurre a los sectores más fanáticos y conservadores, y así es como se vuelven más estrictas las leyes que regulan la vida privada de las mujeres, el manejo de sus bienes, la vida familiar y conyugal, e incluso cuántas veces por semana tendrán relaciones sexuales con sus maridos o tendrán derecho a alimentarse.

 

violence

 La investigadora de Afganistán para Human Rights Watch, Rachel Reid,  asegura que “para garantizar su reelección, Karzai no sólo ha hecho acuerdos con líderes chiitas de duro perfil, sino también ha considerado a ex caudillos y a comandantes militares abusivos de todos los grupos étnicos principales como posibles miembros de su gabinete. Muchas de las actitudes retrógradas de estos caudillos la hacia las mujeres son poco diferentes de las de los talibanes”.
Tal vez es más preocupante para las mujeres y las niñas el hecho de que Karzai se está posicionando como alguien que puede llevar al resurgimiento de los talibanes y de otras facciones fundamentalistas. Poca atención se presta a lo que esto significaría para las mujeres afganas, que han trabajado con valentía por las pocas y valiosas libertades que han ganado en los últimos años.

En un artículo publicado en “The Washington Post”, Reid cita a una activista afgana por los derechos de las mujeres, que ha asegurado que “los tratos con los talibanes significarán que todo lo que hemos logrado en los últimos ocho años podría perderse. Habrá sido solo un sueño.”

“Se supone que el gobierno de Kabul y sus partidarios son distintos a las personas contra quienes luchan”, asegura Rachel Reid. “Sin embargo”, dice, “en lo que respecta a los derechos de la mujer, los afganos podrían concluir que no hay tanta diferencia entre los dos, como lo habían esperado”.

Una vez más, los derechos más elementales de las mujeres vuelven a ser moneda de cambio. Una bandera que el mundo occidental hace flamear cuando responde a sus intereses y resulta “políticamente correcto” y que olvida en forma casi instantánea en pro de beneficios y alianzas. Mientras tanto, son ellas las que cada día de sus vidas deben enfrentar la humillación, la vejación y el maltrato, mientras el mundo mira con indiferencia o se lamenta, en el mejor de los casos.

 

  

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Buenas noticias para las jordanas

En Jordania se ha emitido una Fatwa (sentencia islámica) que prohíbe el test de virginidad pre-matrimonial.
El Consejo Nacional Religioso y de Estudios Islámicos de Jordania ha concluido que este tipo de exámenes contradicen la ley islámica y por lo tanto no deben realizarse. La Fatwa puntualiza, además, que dichos exámenes son una forma de abuso contra la mujer.
El edicto permite la realización de estos controles sólo si son solicitados por la justicia. “El cuerpo humano es sagrado”, reza el documento. “Nuestras mujeres son demasiado nobles y tiene demasiada dignidad para ser tratadas de manera degradante”,finaliza.
Según funcionarios del Centro Nacional para la Medicina Forense, son cada vez más los hombres que piden que la jerash_young_women_sepia_smmujer sea sometida al test de virginidad. Si bien no hay estadísticas oficiales, el presidente del Centro, Moemen al Hadid,asegura que se realiza alrededor de un millar de exámenes de este tipo por año.
La virginidad pre-matrimonial es un tema al que se le da mucha importancia en la sociedad jordana, y también allí existen los denominados “asesinatos por honor”, por los que un promedio de 25 mujeres por año pierden la vida en ese país.
En esta lista se incluyen también mujeres que han sido violadas y cuyas familias consideran que deben morir ya que han perdido la virginidad antes de contraer matrimonio. Algunas mujeres han sido asesinadas por sus familiares incluso por tener una cita con un hombre.

El “vericueto legal” o permiso para matar

Desde principios de agosto está funcionando en Jordania un nuevo tribunal especial, cuya labor se centra en los casos de “crímenes por honor”, como una manera de acelerar los procesos judiciales y dar a los asesinos el castigo que merecen. Cabe recordar que en el mes de julio pasado la justicia jordana eliminó el “resquicio legal” en el que se amparaban los asesinos de sus propias familiares escudándose en la protección del honor familiar y recibiendo así penas tan mínimas que resultaban absurdas.
El ministro de Justicia, Ayman Odeh, ha dicho que estos asesinatos, “ante la justicia son crímenes contra la humanidad, y así serán considerados”.
Mientras tanto, el sector conservador de la sociedad alega que este tipo de medidas llevarán a que sea tolerada la promiscuidad, y atentarán contra el honor de la sociedad jordana y de la institución familiar. El primer paso – significativo e importante – ya se ha dado.
A partir de ahora, los cambios y las nuevas sentencias religiosas se pondrán a prueba en el examen cotidiano de la realidad.

Fuentes de la información: AWID, Ansa, WebIslam.