¡Kafa, Enough, Basta ya!

 

 

Es cierto, los periódicos libaneses hablan de la reunión de gabinete a poco de conocerse el informe sobre la investigación del asesinato del ex primer ministro Rafik Al Hariri. También muestran a su hijo, Said, que ha encendido las luces de un bello árbol de navidad en pleno centro de Beirut. Y, por supuesto, el frío, el pronóstico meteorológico y los rumores sobre la supuesta boda de la cantante Elissa con un empresario libio.

Sin embargo, hay más noticias en la realidad libanesa, aunque no todas se destaquen por igual.

 Cientos de personas – hombres y mujeres – participaron el pasado viernes en Beirut, en la formación de una cadena humana para reclamar respeto a los derechos de la mujer y el fin de la violencia doméstica. Los manifestantes llevaban banderas y pañuelos blancos, y pancartas en las que podía leerse: “Sé un verdadero hombre, súmate, para poner fin a la violencia contra la mujer”.

 Anthony Keedi, uno de los organizadores, ha explicado que se trata de una camapaña destinada a involucrar a los hombres en esta causa, y que , si bien se trata de una campaña mundial que se viene desarrollando desde hace varios años, es la primera vez que se introduce en Medio Oriente. De acuerdo con Keedi, “muchos libaneses apoyan esta causa una vez que comprenden que se trata de un asunto de derechos humanos y no exclusivamente un problema de mujeres”.

 Esta manifestación no ha sido la única en Bierut en las últimas semanas, sino que ha formado parte de la campaña mundial denominada “16 Días de Activismo Contra la Violencia Contra la Mujer”. En Beirut, la campaña incluyó la presentación de un estudio piloto realizado por las organizaciones activistas “Kafa” (Basta) y Oxfam.

El estudio indica que la mayoría de los hombres en El Líbano crecen ya sea como testigos o víctimas de violencia doméstica y que ésta se encuentra por igual en las familias libanesas, sin distinción de status socio-económico ni de religión. También muestra que para los libaneses la violencia doméstica consiste en golpes o violación, pero no incluye maltratos, ni abusos piscológicos o verbales. Además el estudio indica que los libaneses son, desde pequeños “bombardeados con las normas de la masculinidad”.

 

Por una ley que proteja a las mujeres

 La campaña encabezada por la organización Kafa tiene como principal objetivo lograr un cambio en la legislación libanesa, en la cual no existe ninguna norma que proteja a las mujeres de la violencia ejercida dentro de sus propias casas.

La activista Marita Kassis, citada por medios internacionales, ha criticado a los gobiernos de Medio Oriente que “firman tratados internacionales de protección de los derechos humanos, como lo hiciera El Líbano, pero no los respeta,  no los aplica cuando se trata de las mujeres”.

 En este sentido, Joseph Jabbra, presidente de la Universidad Libanesa Americana, que participó en la campaña, aseguró al periódico The Daily Star: “Vivimos en un país en el que creemos que gozamos de muchísimos derechos, pero nuestras normas relativas a la mujer son algunas de las más arcaicas, datan del período otomano”. “Tenemos que ejercer presión sobre los gobiernos para cambiar estas leyes obsoletas, de modo que el conjunto de la sociedad pueda avanzar”, agregó.

 Cuatro universidades participaron en la campaña y en ellas se recogieron 850 firmas al petitorio en el que se exige una ley que proteja los derechos de la mujer. De acuerdo con los organizadores, se estima que un 42% de esas firmas pertenecen a hombres.

 “No se trata sólo de hablar o de colocarse una cinta blanca, sino de una acción real”, aseguró Anthony Keedi. “La firma del petitorio es una forma directa para que los jóvenes comiencen a detener la violencia contra las mujeres en su país”.

 

 

De acuerdo con el sitio web de la ONG libanesa Kafa, se trata de un grupo de “profesionales multi disciplinarios y activistas de derechos humanos que han fundado en 2005 esta organización sin fines de lucro, apolítica, no confesional y comprometida con el logro de la igualdad de género, la no discriminación y la promoción de los derechos humanos de mujeres y niños”.

“Kafa pugna por una sociedad en la que todos sus integrantes lleven una vida libre de violencia y explotación, que tengan un acceso equitativo a las oportunidades, y que sus derechos humanos sean protegidos y respetados”.

“La misión de Kafa es trabajar por la erradicación de todas las formas de violencia de género y la explotación de mujeres y niños, a través de la reforma jurídica, el cambio de políticas y prácticas que influyen en la opinión pública y el apoyo a mujeres, niños y todos los grupos y personas marginadas”.

 

Fuentes de Información: The Daily Star Lebanon, Voice of America, Kafa.org.lb

“Nylon Road”: Cómic autobiográfico de una mujer iraní y divorciada

Parsua Bashi nació en Irán en 1996 y vivió – hasta el año 2004 en que dejó el país – la Revolución parsua-bashiIslámica, la guerra contra Irak y los cambios en la sociedad iraní, las limitaciones y vejaciones que sufrían las mujeres y el relegamiento de sus derechos.
Entre los años 1984 y 1989 Parsua estudió diseño gráfico y arte en la Universidad de Teherán.

En 2004 Parsua se trasladó a Suiza, después de dudarlo mucho y pensar que debía quedarse en su país y cambiar las cosas.

En una entrevista concedida a la Agencia de Noticias EFE, Parsua recuerda que se casó con un compañero de trabajo, porque supuso que la boda la alejaría de las estrictas leyes que le impedían tener vida social más allá de los límites de su casa. Pero admite que fue un error. Y ese error ha tenido para ella un precio muy alto, ya que al divorciarse, su marido y el gobierno le quitaron a su hija, dado que en Irán divorcio y maternidad no son compatibles.

Parsua Bashi ha publicado un libro – cuyo título es “Nylon Road” – en el que , mediante un cómic, reflejaESPAÑA-CÓMIC-IRÁN un diálogo real que tuvo consigo misma, acerca de su condición de simpatizante comunista, estudiante de arte, madre,mujer divorciada e inmigrante. En el cómic aparecen personajes reales de su vida en Irán y ella misma , como niña, adolescente y adulta, con quienes dialoga y debate.

“Nylon Road” fue publicado en alemán en 2006 y ahora acaba de editarse la versión en español (Editorial Norma)y Parsua asegura que está más que satisfecha con la respuesta que ha tenido su cómic.
 

 

 

Irán arremete contra su Premio Nobel, Shirin Ebadi

La policía iraní ha cerrado el Centro para la Protección de los Derechos Humanos (CPDH) de la premio Nobel de la Paz Shirin Ebadi. Agentes de uniforme y de paisano se presentaron el pasado domingo en su sede y, sin orden judicial alguna, procedieron a su clausura, según denunció ayer la propia premio Nobel. La medida, que se produjo cuando el centro se disponםa a celebrar el 60 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, es una nueva vuelta de tuerca de las autoridades para tratar de silenciar a quienes denuncian las violaciones de los derechos humanos en Irán. El régimen la acusa de crear una atmósfera contraria al sistema

Cerca de 300 personas estaban invitadas a la ceremonia en la que el CPDH iba a rendir homenaje a Taqi Rahmani, un activista polםtico que pasó 17 años en prisión tras la Revolución Islámica. El acto no llegó a celebrarse. Varias decenas de policías allanaron el local, echaron a todos los reunidos y procedieron a sellar la entrada. No hubo detenidos.

Un comunicado judicial difundido por la agencia semioficial Mehr aseguraba que las declaraciones del CPDH han creado una atmףsfera “de publicidad mediática contra el sistema en los últimos años”. Según la misma fuente, el centro carecía de los permisos legales para seguir con su actividad. En efecto, el Gobierno iraní lo prohibió en 2006, pero había seguido operando en un edificio del norte de Teherán que Ebadi compró con dinero del premio Nobel de la Paz que recibió en 2003.

 

ebadi2“El cierre de nuestras oficinas no hará que cesemos en nuestras actividades”, declaró Ebadi. La premio Nobel aseguró  que sus miembros se reunirán en algún otro lugar y continuarán apoyando a quienes defienden las libertades y los derechos básicos. En su opinión, los recientes informes del centro acusando al Gobierno iraní de violaciones de derechos humanos podrían haber desencadenado la clausura.

Amparado por el prestigio internacional de Ebadi, el Centro para la Protección de los Derechos Humanos se permite una inusual franqueza en sus denuncias. Sus miembros han documentado que, desde la llegada a la presidencia de Mahmud Ahmadineyad, han aumentado las ejecuciones, incluidas las de menores, y las presiones sobre los activistas de los derechos humanos.

En su informe anual del pasado mes de mayo, el centro destacó que “las libertades de expresión y de informacón se habían reducido aún más”. También hace campaña para que se prohíban los castigos inhumanos, como la lapidación o las amputaciones.

 

El aprecio de los iraníes hacia su trabajo se puso de manifiesto en la emotiva recepción que le dispensaron a la activista cuando regresó a Teherבn tras recibir el Nobel. Decenas de miles de personas acudieron al aeropuerto con flores y bloquearon durante horas los accesos. Era la primera iraní y la primera musulmana en lograr tan alto galardón, y el Gobierno, entonces presidido por el reformista Mohamed Jatamí, ni siquiera se molestó en felicitarla.

Su trabajo es especialmente valioso dado que la República Islámica no permite la entrada en el país ni de representantes de la oficina de derechos humanos de Naciones Unidas ni de miembros de otras organizaciones independientes. Dos de éstas, Human Rights Watch (HRW) y la Campaña por los Derechos Humanos en Irán, así como la presidencia francesa de la Unión Europea, condenaron ayer enégicamente el cierre del CPDH y exigieron al régimen de Teherán su inmediata reapertura.

“Esta operación hace temer un objetivo más amplio de silenciar a la comunidad de defensores de los derechos humanos en Irán”, denunció un comunicado de HRW. “No se trata sólo de un ataque contra Shirin Ebadi y sus colegas iraníes, sino contra toda la comunidad de activistas, de la que ella es un miembro destacado e influyente”, aseguró el director ejecutivo de esa organizaciףn, Kenneth Roth.

Fuente: El País

Hombres violentos: La otra cara de la moneda

Quien vea desde afuera esa bonita casa ubicada en Kfar Malal no podrá jamás imaginarse lo que sucede adentro. Allí viven 13 hombres, cada uno de ellos diagnosticado como violento, especialmente respecto de su pareja.

Se trata de “Beit Noam” , el único hogar de su tipo que existe en Israel y en el mundo entero que trabaja de acuerdo a la siguiente lógica: se debe alejar al hombre violento de su familia para que reciba un tratamiento intensivo de entre 3 a 4 meses luego del cual es evaluado por un especialista, que decide si podrá volver a reencontrase con su familia.

 

beit-noam-logoLa ventaja de este sistema sobre el refugio para mujeres golpeadas es evidente, ya que la mujer y los niños permanecen en la casa . Además, después de 10 años de actividad y 350 pacientes, la Fundación Beit Noam exhibe con orgullo un 90% de éxito en el trabajo realizado.

 

“Esto no es una cárcel”, explica Orna Yoguev Rozenberg, la directora de Beit Noam. “Es una casa, con todo lo que eso implica. Cada uno de los hombres que están aquí puede irse cuando lo desee, pero la oportunidad que le damos de recibir el tratamiento es única, no puede regresar”.

La primera pregunta que surge es qué se puede hacer en tres o cuatro meses en casos de violencia extrema o de larga data. “Yo sostengo que un tratamiento de 3 o 4 meses aquí equivale a 3 o 4 años de tratamiento afuera. Aquí vienen especialistas de todo el país y de otros países a aprender y copiar el modelo. Lo que nosotros hacemos es conectar al paciente con su cuerpo y su alma. Deben llegar a ser conscientes del momento previo, el instante después del cual todo se vuelve negro. No deben llegar más a pasar esa línea. La violencia es una elección y también puedes elegir frenarla”, aclara Yoguev Rozenberg.

 

Comida, bebida, hombres

Beit Noam es un lugar muy agradable, tiene una amplia cocina en la que cada semana uno de los hombres que habitan el lugar es el encargado de cocinar para todos. Arriba hay habitaciones donde viven tres o cuatro hombres en cada una.

Las reglas y pautas del lugar son fundamentales y detrás de ellas hay fuertes argumentos profesionales. El encargado de la cocina, por ejemplo, reúne el dinero a principios de semana recibiendo de cada uno de los hombres 130 shékels y con eso debe comprar los elementos y cocinar.

El ejercicio de reunir el dinero, de pedírselo a cada uno de los compañeros, enfrenta al paciente a una violencia1situación que lo retrotrae a la relación con su mujer. Pero ahora él es el débil, que tiene que pedirle dinero a un hombre cuyas reacciones pueden llegar a ser violentas y amenazantes.

Otra situación con la que se encuentra el encargado de la cocina es, por ejemplo, el servir una comida para todos. Cuando él sirve lo que cocinó y uno de los hombres arroja la comida y le dice “esto que preparaste es una porquería”, también se encuentra ante una situación que conoce muy bien. Sólo que en el pasado no muy lejano él tenía el rol del hombre violento.

Cuando sienten que necesitan un “recreo” les enseñan a salir de la casa y hacer un circuito corto por el campo que la rodea.Si todavía no se tranquilizaron, vuelven a salir, y así una y otra vez, hasta que la serotonina y la adrenalina hacen su trabajo.

 

Testimonios de quienes salieron de la casa

Son las seis de la tarde. Está por comenzar el taller para quienes ya salieron de la casa. Entre otras parejas llegan Alef de 42 años de edad y Alef (37), su segunda esposa. El hecho violento por el cual Alef llegó a Beit Noam sucedió hace dos años, con su primera esposa. Él admite que nunca creyó que sería capaz de cambiar tanto. “Cuando llegué a esta casa yo era adicto a la cocaína. Hoy en día soy consciente de los límites y los espacios peligrosos, presto mucha atención a mis sentimientos, los analizo y puedo darme cuenta cuando empiezo a sentir enojo. Tuve un padre violento y golpeador. Aquí, en Beit Noam, comprendí que crecí agredido, sin ninguna posibilidad de asimilar la idea de que era atacado y de inmediato respondía atacando. Hoy en día, cuando me siento amenazado y siento el fuego que sube desde adentro mío, lo comprendo, lo detecto”.

Es evidente que la situación de Alef no ha sido fácil, como así tampoco el proceso que atravesó. “Como he llorado dentro de esta casa no lloré nunca en mi vida”, confiesa. “A veces era tan difícil que pensaba que hubiese sido mejor estar en la cárcel y no enfrentarme a lo que había negado toda mi vida”, agrega Alef.

Alef recuerda cuál fue el momento en que empezó a cambiar. “En Beit Noam se hacen cenas especiales todos los viernes. Un viernes durante la cena alguien me atacó, y de inmediato sentí el reflejo de atacarlo de nuevo. Y me dije a mí mismo: cálmate, te hirieron , pero puedes permitirte resultar herido. Me levanté y me fui. En ese instante comprendí que ésos eran mis miedos de la infancia, la mesa de la cena de los viernes, el momento en que recibía más golpes. De pronto entendí que ya no soy ese niño y puedo permitirme que alguien me insulte o me ataque y no es el fin del mundo. A partir de ese momento comenzó el cambio”.

 

Las lágrimas, el cambio y la liberación

 

Cuando los hombres salen de Beit Noam y vuelven a sus casas, el tratamiento pasa a abarcar también a la pareja y los hijos.

parejaOtra pareja que concurre al taller es la de J. de 48 años de edad y su esposa, G. de 30. La pareja tiene 4 niños de entre 4 meses a 6 años de edad. Debido a la violencia de J. respecto de G. llegó a Beit Noam, finalizó su tratamiento hace 6 meses y cumple también una condena a trabajos sociales.

J. asiste al taller de ex pacientes y también al taller para padres, en cuyo marco participa una vez por semana en una sesión de terapia a través del arte junto con sus hijos, que fueron testigos de sus actos de violencia.

“Antes me guardaba todo, escondía todo lo que me provoca dolor, tristeza o miedo. Escondía y callaba. Ahora soy capaz de expresar todo lo que siento”, explica J.

J. descirbe el cambio que experimentó al llegar a Beit Noam. “Desde que llegué a esta casa me sentí seguro. Desde el primer momento. Algo dentro mío comenzó a despertar. Recordé cosas mías que me gustaban cuando era niño y recordé la difícil infancia que pasé. Tuve un padre que murió muy joven y una madre que no supo arreglarse con 5 niños pequeños. No sabía qué hacer, entonces se comportaba con violencia. Pero aquí hay buenas energías, hay algo especial en esta casa. Desde el principio sentí que me querían ayudar y me sentí seguro”.

Para la mayoría de los hombres resulta muy difícil aceptar que necesitan un tratamiento, que no son “tan fuertes” como se muestran.

“Toda mi vida tuve puesta una careta con la que le decía al mundo que yo soy el más fuerte y nadie puede conmigo. Pero, de hecho, era el más débil. Al principio me fue difícil hablar, pero lo trabajé con el terapeuta y entendí que aquí no se viene a jugar, y de pronto me dí cuenta que estaba llorando, que las lágrimas caían como por sí solas,y todo se abrió”, recuerda J. “Cuando hablas por primera vez sobre el dolor y sientes el alivio, comprendes que debes seguir adelante”, explica.

El paso por Beit Noam y el tratamiento posterior han cambiado la vida de J. y de toda su familia. “Antes yo era como una especie de máquina. Me preocupaba por la casa y la comida y nada más. Ahora disfruto de mi matrimonio, de mi mujer, de mis hijos. Ni siquiera las deudas me sacan de equilibrio. Antes, si tenía una deuda me enloquecía, perdía el control. Hoy en día lo tomo con calma y pienso que poco a poco saldremos adelante”.

Fuentes: Suplemento “24 Horas” de Yediot Ajaronot

Beit Noam: www.beitnoam.org.il

Por la libertad de Esha Momeni

 Hace algunos días recibí una invitación en Facebook de mi querido amigo y admirado periodista Ahmad Rafat, para unirme a una “causa” por la inmediata liberación de Esha Momeni. Por supuesto que me sumé, y espero que seamos muchos. Ésta es la fotografía de la joven, una de las tantas en las que se pide por su libertad:

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Esha Momeni, activista por los derechos de la mujer y miembro de la campaña “Cambio por la Igualdad” en California fue arrestada el miércoles 15 de octubre pasado en ocasión de una visita a Teherán. El arresto de Momeni, fotógrafa y estudiante universitaria, ocurrió de manera inusual e ilegal, cuando individuos que se identificaron como policía de tránsito, la detuvieron con el pretexto de que se había adelantado a otro vehículo en una maniobra no autorizada. La estudiante fue trasladada al Sector .209 de la Prisión Evin, que depende del Ministerio de Inteligencia y Seguridad.

Antes de trasladarla, los oficiales de seguridad allanaron su domicilio y retiraron artículos de su propiedad, entre ellos su ordenador, material y filmaciones que son parte de su proyecto de tesis. Los funcionarios contaban con una orden de arresto y autorización de la corte para registrar el domicilio y secuestrar artículos de su propiedad.

Mientras que los amigos y colegas de Esha insistían en que se diera a conocer la noticia de su arresto inmediatamente, se demoró el anuncio a solicitud de la familia. Las fuerzas de seguridad les habían prometido que la dejarían rápidamente en libertad si no se daba a conocer información sobre el arresto.

Los padres de Esha se dirigieron a los Tribunales Revolucionarios cinco días después de su arresto, para interiorizarse sobre el caso contra su hija. Los funcionarios judiciales le dijeron a la familia que no debían volver a presentarse en los tribunales, y que no se respondería a sus preguntas hasta que el caso esté cerrado.

Esha Momeni es estudiante de la Facultad de Comunicaciones, Medios y Arte de la Universidad del Estado de California, Northridge. Hace dos meses, Esha llegó a Irán para visitar a su familia y trabajar en su proyecto de tesis, centrado en el movimiento por los derechos de la mujer iraní. Hasta entonces, había grabado varias entrevistas con miembros de la campaña por “Un Millón de Firmas” en Teherán.

Más allá de Facebook en la red, son muchas las iniciativas que se han generado por su liberación, mientras Esha Momeni continúa presa, aislada, incomunicada y en confinamiento. La organización Amnistía Internacional ha enviado una carta al Jefe de la Judicatura de Irán, exigiendo la inmediata aclaración de los motivos que llevaron a la detención de Esha Momeni y su liberación, ya que ha sido detenida en el marco de actividades pacíficas de apoyo a la “Campaña por la Igualdad”. El organismo también insta en su carta al régimen iraní a restituir todos los pasaportes confiscados a activistas de derechos humanos y permitir el ejercicio pacífico de los derechos de expresión y asociación.

 

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 Por otra parte, los estudiantes de la universidad en la que Esha realiza su maestría están organizando una noche de vigilia con encendido de velas, para esperar su regreso a casa. En la convocatoria, los compañeros de Esha Momeni aseguran que “como parte de la misma universidad, de la misma ciudad y la misma comunidad a la que pertenece Esha, es nuestra responsabilidad unirnos ahora, hacerle llegar nuestro apoyo y pedir su liberación. Ahora, ella nos necesita”.

 Además, miles de personas ya han firmado un petitorio dirigido a las autoridades de Irán, en el que se exige la liberación de Esha Momeni en los siguientes términos:

Nosotros, los abajo firmantes, hemos escuchado con gran alarma de la detención en Teherán, el miércoles 15 de octubre de 2008, de Esha Momeni, una estudiante graduada en cine y comunicación en la Universidad Estatal de California, Northridge. Esta detención fue realizada por la policía de tránsito de Teherán con el pretexto de que ella había hecho un giro ilegal, pero desde entonces se ha informado que ha sido trasladada a la Sección 209 de la prisión de Evin y es mantenida en confinamiento.
Queremos dejar en claro que Esha Momeni en ningún momento ha participado en alguna actividad que contravenga las leyes de la República Islámica de Irán. Ella había regresado a Irán principalmente con el fin de ver a su familia y amigos, y también para llevar a cabo las investigaciones relacionadas con su maestría en la Universidad Estatal de California, Northridge. Esha Momeni, activista por los derechos de la mujer y voluntaria de la rama de California de una campaña denominada “Un millón de firmas para exigir la modificación de leyes discriminatorias”, decidió hacer en su tesis de maestría un proyecto personal de exploración de las experiencias compartidas en la vida cotidiana de los iraníes. Esto incluyó entrevistas con algunos miembros de la Campaña. Las actividades de la Campaña son pacíficas y sólo destinadas a la reforma de la legislación iraní en las zonas donde la mujeres son discriminadas. La campaña no tiene objetivos políticos.
Nosotros, los abajo firmantes, demandamos por lo tanto que Esha Momeni sea liberada inmediatamente y sin condiciones para que pueda regresar a completar su educación. Además, instamos a que:
1.Garanticen en toda circunstancia la integridad física y psicológica de la Sra Esha Momeni;
2.Aseguren que durante su detención se concederá el inmediato y regular el acceso a su familia, un abogado de su elección, y cualquier tratamiento médico necesario a la luz de su condición de salud (cálculos renales);
3 Asegurar en todas las circunstancias el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales de conformidad con la Declaración Universal de los Derechos Humanos y con los tratados internacionales y regionales de lderechos humanos suscriptos por Irán.

El objetivo es reunir un millón de firmas. Quienes deseen unirse a la campaña por la liberación de Esha Momeni, pueden firmar el petitorio en el siguiente link:

http://www.petitiononline.com/EshaM/petition.html

 

Egipto: El primer condenado por acoso sexual

 

Un hombre, de 36 años, se convirtió en el primer condenado en Egipto por acoso sexual después de que un tribunal en El Cairo lo sentenciara a tres años de cárcel por tocar a una mujer sin su consentimiento.
Aparte de los tres años de cárcel, el tribunal penal de Abasiya, en el norte de El Cairo, ha condenado al conductor de camionetas Sherif Gomaa a pagar una indemnización de cinco mil libras egipcias (unos 670 euros). Además, el condenado no podrá beneficiarse de ningún privilegio penitenciario durante el tiempo que permanezca en la cárcel.El acusado fue denunciado por su víctima Noha al Ostaz, de 27 años, productora de cine documental. La joven explicó que el acoso se produjo a plena luz del día, en el elegante barrio de Heliopolis.

Dado que sólo las partes implicadas y sus abogados pudieron entrar a la sede del tribunal, fuera de él se reunieron numerosas organizaciones pro derechos de la mujer. Entre ellas se encontraba Enyi Gazlan, integrante del Centro Egipcio de Derechos de la Mujer (CEDM), quien dijo estar “feliz, porque soñábamos con que uno de los numerosos acosadores que molestan a las chicas en la calle haya recibido un castigo justo.””Además, estamos contentos por el fallo, ya que nosotros no esperábamos una condena de más de seis meses o un año- agregó la activista-. Esta sentencia hará que los acosadores piensen antes de actuar”.

Según un estudio reciente del CEDM, una de cada tres mujeres sufren a diario acoso en los lugares públicos en Egipto. Dicho estudio indica que “la vejación más común -que se da en un 40 por ciento de los casos- son los tocamientos, especialmente en el transporte público, seguido por el acoso verbal que va desde alusiones sexuales a insultos de todo tipo”.

Este centro, junto con otros organismos que luchan por los derechos de la mujer, iniciaron recientemente una campaña para obtener 1 millón de firmas para pedir una legislación más estricta contra los ofensores.

Por el momento existen tres artículos en el Código Penal que castigan los delitos de comportamiento indecente e insulto, pero son muy difíciles de aplicar en la práctica debido a que exigen pruebas prácticamente imposibles de reunir y requieren de procedimientos sumamente complicados.

 

19 de octubre: Día de “TODAS SOMOS LAILA” de los bloggers del mundo árabe

  

 

 

En el año 2006 un grupo de mujeres bloggers egipcias decidió que había llegado “el momento de hablar fuerte”para romper la barrera del género, ser escuchadas, compartir experiencias propias y de otras mujeres respecto de las injusticias”.

Laila es la heroína del libro “La puerta abierta”, de la novelista Latifa Al Zayat, sobre el cual se hizo luego una película.

 

 

Una de las bloggers, Lasto Adri, escribó:  

“La idea detrás de “Todas somos Laila” comenzó con Laila, una mujer que le confiaba sus preocupaciones a la otra Laila. Pronto se convirtieron en tres, luego en cinco y después más de 50 mujeres, que descubrieron que a pesar de lo diferente de sus circunstancias, ideas y prioridades, todas eran Laila al fin y al cabo. Laila es tu contemporánea, una muchacha egipcia que enfrenta diferentes circunstancias en una sociedad que eleva la posición de los hombres y deja de lado a las mujeres. A nadie le importó sus sueños ni sus ideas y lo que ella quería lograr en la vida. A pesar de todo esto, Laila, que había sufrido de discriminación desde su niñez, fue capaz de mantener su fe en ella misma, y su rol como mujer igual en importancia a los hombres – ya sea en casa, en el lugar de trabajo, en el colegio o en la sociedad en general.

Elegimos a Laila porque es una historia egipcia, que refleja mucho lo que atravesamos y las presiones acumuladas en nuestra sociedad, sus tradiciones y puntos de vista a lo largo de la historia. Esto no siginifica que los bloggers de otros países árabes no puedan participar en esta iniciativa, pues la cultura que oprime a Laila también existe en ellos.

Nuestro propósito en este día es darle a Laila la oportunidad de hablar y de escuchar que otros hablan de ella, y que sepa que no está sola en el rechazo y enfrentamiento de la injusticia que ha sufrido. Nuestra meta es tener una voz que exprese nuestro sufrimiento pues estamos hartos de que otros hablen en nuestro nombre. Nuestra meta mayor es compartir con ustedes un aspecto esencial de nuestra existencia, una parte que es cuidadosamente escondida dentro de tu hermana, esposa y compañera de trabajo… y una parte con la que estás contribuyendo consciente o subconscientemente a veces”.

Con el tiempo, la iniciativa fue creciendo y se incorporaron mujeres de muchos otros países y hombres. El 19 de octubre fue elegido este año como el día en que se conmemora en todos los blogs egipcios y de otros lugares el “Día Todas Somos Laila”. La convocatoria fue realizada por sus organizadoras en los siguientes términos:

 “El Día de Laila es un llamado a la revisión de los valores e ideas dominantes relacionados con las mujeres y cómo la sociedad las promulga sin ninguna consideración de su impacto en las propias mujeres. La convocatoria no pretende difundir un determinado valor o cultura sino un llamado a examinar y realizar una autocrítica de nuestro propio comportamiento diario, con un verdadero deseo de cambio, y purificar nuestras actitudes en la vida cotidiana que responden a las tendencias de opresión – consciente o no – de la parte más débil de la sociedad, en lugar de hacer frente a sus causas reales. Por lo tanto, la participación es abierta para todos y cada uno, desde Egipto y todos los países árabes, hombres y mujeres, bloggers y simples ciudadanos que deseen hacer oir su voz y compartir su experiencia en Internet. Todos tienen la más absoluta libertad de expresar sus opiniones como lo deseen, siempre y cuando realmente crea en ellas y se hagan responsables por ellas de modo personal, y estén dispuestos a defenderlas de cualquier eventual ataque u opiniones contrarias que pudieran surgir. Además, debe tener verdadera predisposición al cambio si se da cuenta o se convence de que estaba equivocado”.

 Quienes estén interesados en participar, pueden hacerlo (en árabe o inglés) en http://kolenalaila.com/