¡Kafa, Enough, Basta ya!

 

 

Es cierto, los periódicos libaneses hablan de la reunión de gabinete a poco de conocerse el informe sobre la investigación del asesinato del ex primer ministro Rafik Al Hariri. También muestran a su hijo, Said, que ha encendido las luces de un bello árbol de navidad en pleno centro de Beirut. Y, por supuesto, el frío, el pronóstico meteorológico y los rumores sobre la supuesta boda de la cantante Elissa con un empresario libio.

Sin embargo, hay más noticias en la realidad libanesa, aunque no todas se destaquen por igual.

 Cientos de personas – hombres y mujeres – participaron el pasado viernes en Beirut, en la formación de una cadena humana para reclamar respeto a los derechos de la mujer y el fin de la violencia doméstica. Los manifestantes llevaban banderas y pañuelos blancos, y pancartas en las que podía leerse: “Sé un verdadero hombre, súmate, para poner fin a la violencia contra la mujer”.

 Anthony Keedi, uno de los organizadores, ha explicado que se trata de una camapaña destinada a involucrar a los hombres en esta causa, y que , si bien se trata de una campaña mundial que se viene desarrollando desde hace varios años, es la primera vez que se introduce en Medio Oriente. De acuerdo con Keedi, “muchos libaneses apoyan esta causa una vez que comprenden que se trata de un asunto de derechos humanos y no exclusivamente un problema de mujeres”.

 Esta manifestación no ha sido la única en Bierut en las últimas semanas, sino que ha formado parte de la campaña mundial denominada “16 Días de Activismo Contra la Violencia Contra la Mujer”. En Beirut, la campaña incluyó la presentación de un estudio piloto realizado por las organizaciones activistas “Kafa” (Basta) y Oxfam.

El estudio indica que la mayoría de los hombres en El Líbano crecen ya sea como testigos o víctimas de violencia doméstica y que ésta se encuentra por igual en las familias libanesas, sin distinción de status socio-económico ni de religión. También muestra que para los libaneses la violencia doméstica consiste en golpes o violación, pero no incluye maltratos, ni abusos piscológicos o verbales. Además el estudio indica que los libaneses son, desde pequeños “bombardeados con las normas de la masculinidad”.

 

Por una ley que proteja a las mujeres

 La campaña encabezada por la organización Kafa tiene como principal objetivo lograr un cambio en la legislación libanesa, en la cual no existe ninguna norma que proteja a las mujeres de la violencia ejercida dentro de sus propias casas.

La activista Marita Kassis, citada por medios internacionales, ha criticado a los gobiernos de Medio Oriente que “firman tratados internacionales de protección de los derechos humanos, como lo hiciera El Líbano, pero no los respeta,  no los aplica cuando se trata de las mujeres”.

 En este sentido, Joseph Jabbra, presidente de la Universidad Libanesa Americana, que participó en la campaña, aseguró al periódico The Daily Star: “Vivimos en un país en el que creemos que gozamos de muchísimos derechos, pero nuestras normas relativas a la mujer son algunas de las más arcaicas, datan del período otomano”. “Tenemos que ejercer presión sobre los gobiernos para cambiar estas leyes obsoletas, de modo que el conjunto de la sociedad pueda avanzar”, agregó.

 Cuatro universidades participaron en la campaña y en ellas se recogieron 850 firmas al petitorio en el que se exige una ley que proteja los derechos de la mujer. De acuerdo con los organizadores, se estima que un 42% de esas firmas pertenecen a hombres.

 “No se trata sólo de hablar o de colocarse una cinta blanca, sino de una acción real”, aseguró Anthony Keedi. “La firma del petitorio es una forma directa para que los jóvenes comiencen a detener la violencia contra las mujeres en su país”.

 

 

De acuerdo con el sitio web de la ONG libanesa Kafa, se trata de un grupo de “profesionales multi disciplinarios y activistas de derechos humanos que han fundado en 2005 esta organización sin fines de lucro, apolítica, no confesional y comprometida con el logro de la igualdad de género, la no discriminación y la promoción de los derechos humanos de mujeres y niños”.

“Kafa pugna por una sociedad en la que todos sus integrantes lleven una vida libre de violencia y explotación, que tengan un acceso equitativo a las oportunidades, y que sus derechos humanos sean protegidos y respetados”.

“La misión de Kafa es trabajar por la erradicación de todas las formas de violencia de género y la explotación de mujeres y niños, a través de la reforma jurídica, el cambio de políticas y prácticas que influyen en la opinión pública y el apoyo a mujeres, niños y todos los grupos y personas marginadas”.

 

Fuentes de Información: The Daily Star Lebanon, Voice of America, Kafa.org.lb

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Mutilación Genital Femenina (MGF): Consagración de la crueldad

“Tenía 10 años cuando mi abuela me dijo que me llevaba al río para realizar una ceremonia de iniciación. Insistió en que cuando terminara me darían muy bien de comer. Yo era muy pequeña y no tenía ni idea de lo que iba a pasarme. Cuando llegué a aquel lugar escondido entre unos matorrales, junto al río, fui desvestida. Me taparon los ojos y me quitaron la ropa completamente: fui obligada a tumbarme. Cuatro mujeres sujetaban mis extremidades, mientras otra se sentaba en mi pecho para evitar que me moviera. Me colocaron un trozo de tela en la boca, y entonces…me cortaron. El dolor era insoportable. Como me resistía e intentaba levantarme, perdí mucha sangre. Por supuesto, no me dieron ningún tipo de anestesia ni calmante para el dolor. La operación me produjo una hemorragia que me provocó una fuerte anemia. Durante mucho tiempo, cada vez que orinaba me dolía. A veces trataba de aguantar las ganas, por el miedo que me producía el dolor. Sufrí también infecciones vaginales. El corte me lo hicieron con una simple navaja”. (Hannah Koroma)

 

La mutilación/excisión genital femenina (MGF o FGM por sus siglas en inglés), comprende todos los procedimientos quirúrgicos que conllevan la ablación parcial o total del aparato genital externo, u otro tipo de lesiones, en los órganos genitales de la mujer por razones culturales o no terapéuticas de otro tipo. Las consecuencias para la salud de esta medida varían según el procedimiento que se utilice. Sin embargo, la mutilación/excisión genital femenina es universalmente inaceptable debido a que es una conculcación de la integridad física y psicosexual de la mujer y de la niña y es una forma de violencia contra ellas.

mutilacionLos cálculos sobre el total de mujeres vivas hoy en día que han sido sometidas a la mutilación genital en África varían entre 100 millones y 130 millones. Alrededor de 26 millones han sido sometidas a la infibulación, la forma más grave de mutilación/excisión genital femenina. Dadas las tasas actuales de nacimiento, esto significa que alrededor de 2 millones de niñas corren el peligro de sufrir alguna forma mutilación genital, inclusive la infibulación, todos los años. Estas prácticas se han registrado en por lo menos 28 países de África, en varios grupos de Asia meridional y oriental y entre algunos emigrantes de Europa, América del Norte y Australia que provienen de estos países y regiones.

 

Causas

Las causas de la MGF consisten en una mezcla de factores culturales, religiosos y sociales existentes familiares y comunitarios.

  • Cuando es una convención social, la práctica tiende a perpetuarse por la presión social a adaptarse a lo que hacen los demás y a lo que se ha venido haciendo tradicionalmente.
  • La MGF se considera a menudo parte necesaria de la buena crianza de la niña y una forma de prepararla para la vida adulta y el matrimonio.
  • La MGF suele estar motivada por creencias acerca de lo que se considera como un comportamiento sexual adecuado, relacionándose los procedimientos con la virginidad prematrimonial y la fidelidad matrimonial. Algunos creen que la MGF reduce la libido femenina, ayudando a la mujer a resistirse a los actos sexuales “ilícitos”. Por ejemplo, cuando se estrecha o cubre la abertura vaginal, se dificulta físicamente que la mujer tenga relaciones sexuales prematrimoniales. Posteriormente se necesita un doloroso procedimiento para reabrir la vagina y permitir el coito.
  • La MGF se asocia a ideas culturales de feminidad y modestia que incluyen la noción de que las niñas quedan “limpias” y “bellas” después de la eliminación de partes del cuerpo que se consideran “masculinas” o “sucias”.
  • Aunque no hay escritos religiosos que prescriban la práctica, quienes la llevan a cabo suelen creer que tiene un respaldo religioso.
  • Los líderes religiosos adoptan diferentes posiciones con respecto a la MGF: algunos la fomentan, otros la consideran irrelevante para la religión, y otros contribuyen a su eliminación.
  • Las estructuras locales de poder y autoridad, como los líderes comunitarios y religiosos, los circuncidadores e incluso parte del personal médico, contribuyen en algunos casos al mantenimiento de la práctica.
  • En la mayoría de las sociedades la MGF se considera una tradición cultural, argumento que se utiliza a menudo para mantener su práctica.
  • En algunas sociedades, la adopción reciente de esta práctica está relacionada con la imitación de las tradiciones de grupos vecinos. A veces ha comenzado como parte de un movimiento más amplio de resurgimiento religioso o tradicional.
  • En algunas sociedades la MGF se está introduciendo en nuevos grupos desplazados hacia zonas donde la población local la practica.

 

La mutilación genital femenina se realiza sobre todo en niñas y adolescentes de 4 a 14 años de edad. Sin embargo, en algunos países hasta la mitad de los casos de mutilación/excisión genital femenina se realizan en recién nacidas de un año, inclusive un 44% de Eritrea y un 29% en Malí.

mfg-stopSe estima que entre 100 y 140 millones de mujeres en todo el mundo han sufrido algún tipo de mutilación genital. Además, cada año, 2 millones de niñas corren el riesgo de sufrirla.

La mutilación genital femenina causa un daño irreparable. Puede conducir a la muerte debido a un síncope hemorrágico, un síncope neurogénico como resultado del dolor y del trauma y/o una grave e insuperable infección y septicemia. Se trata de una práctica de carácter traumático.

Procedimientos

La mutilación genital femenina se clasifica en cuatro tipos principales:

  1. Clitoridectomía: resección parcial o total del clítoris (pequeño órgano genital externo femenino sensible y eréctil) y, más raramente, también del prepucio (pliegue de piel que rodea el clítoris).
  2. Excisión: resección parcial o total del clítoris y los labios menores, con o sin excisión de los labios mayores.
  3. Infibulación: estrechamiento o sellado de la abertura vaginal mediante el corte y recolocación de los labios menores, y a veces también de los labios mayores, con o sin resección del clítoris.
  4. Otros: todos los demás procedimientos lesivos de los genitales externos con fines no médicos, tales como la perforación, incisión, raspado o cauterización de la zona genital.

 

Otros efectos dañinos incluyen: incapacidad para sanar; formación de abscesos;

quistes; crecimiento excesivo de tejido de cicatrización; infecciones del tracto urinario;cicatrices de neuroma; dolor durante la actividad sexual; un aumento en la susceptibilidad ante el VIH/SIDA, la hepatitis y otras enfermedades transmitidas por la sangre; infecciones del tracto reproductivo; enfermedades inflamatorias de la pelvis; infertilidad; menstruación dolorosa; obstrucción crónica del tracto urinario/piedras en la vejiga; incontinencia urinaria; parto obstruido y un aumento en el riesgo de hemorragia e infección durante el parto.

“Me dijeron que tenía que ser fuerte y no llorar si quería mantener el honor de mi familia. Después me vendaron los ojos y me inmovilizaron. Con dos gruesas cuerdas ataron mis rodillas, me abrieron las piernas e hicieron lo que quisieron: cortaron, cosieron … El dolor era tan insoportable que no pude evitar emitir alaridos ensordecedores”. (Hawa Aden Duale, mutilada a los 8 años de edad).

La mutilación genital femenina es una violación fundamental de los derechos de las niñas y es preciso eliminarla. Esto sigue siendo válido en los lugares donde se han tomado medidas para reducir los riesgos de salud que representa, como por ejemplo llevando a cabo la mutilación genital femenina en los hospitales o con médicos calificados. Tratar de que la mutilación genital femenina sea segura no la convierte en algo aceptable.

Fuentes de la información: Unicef, OMS, EmpowHer,Equality Now, Salem-News.

 

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Tzipi Livni: A pesar de que es mujer, y no por ser mujer

 

Si Tzipi Livni logra formar gobierno, Israel será el único país en el mundo gobernado por mujeres en los tres poderes: ejecutivo, legislativo y judicial. Se trata de una situación irónica, teniendo en cuenta que Israel está en el puesto número 82 en el mundo en materia de representación de mujeres en política, el porcentaje de mujeres en el parlamento es menos del 15% y en los gobiernos municipales es del 1%. Parecería que se trata de un accidente histórico porque tanto Livni como la presidenta de la Knesset Dalia Itzik fueron elegidas a pesar de y no por el hecho de ser mujeres. Tampoco la elección de Dorit Beinish como presidenta de la Corte Suprema de Justicia no tiene relación alguna con sus ideas acerca del status de la mujer.

 

En los cargos públicos que ocupó a lo largo de su carrea, Livni se ha alejado de lo relacionado con el status de la mujer. “El género no interesa, lo que importa es el ser humano”, dijo recientemente en una entrevisa en la radio Galei Tzahal. En su paso por el parlamento tampoco se interesó demasiado por estos asuntos. Cuando fue elegida para la Knesset número 15, en el año 2000, fue incluida en la Comisión de Status de la Mujer, pero sólo participó en unas pocas sesiones. Durante el año y medio en que se desempeñó como diputada antes de ser nombrada ministra, Tzipi Livni presentó cinco proyectos de ley, pero ninguno de ellos tenía relación alguna con la situación de la mujer.

 

Yael Dayan, vice intendente de Tel Aviv y entonces presidenta de la Comisión de Status de la Mujer de la Knesset, tiene un buen recuerdo de Livni a pesar de su escasa participación en las reuniones. “Ella no participaba en el bla bla bla del feminismo, pero era muy efectiva en temas económicos,como la diferencia en los salarios”, recuerda.

 

La periodista feminisa Anat Saragusti, que realizó una película sobre Shulamit Aloni, ve en Livni un modelo de feminismo antiguo. “Livni está estancada en los años 70 en los que la idea común era la de igualdad entre hombre y mujer con el argumento de que no hay diferencias y las mujeres también pueden. Esta postura se desentiende de la discriminación grupal de mujeres por el solo hecho de que son mujeres”, dice Saragusti.

 

Si bien Livni supo dar oportunidades de progreso a diferentes mujeres cuando era ministra de Absorción, y recientemente nombró a la Profesora Gabriela Shalev como nueva embajadora de Israel ante la ONU , pero las opiniones están divididas respecto de si lo hizo como parte de un compromiso con el progreso de la mujer. No tiene una agenda feminista y, como otras mujeres exitosas, se enorgullece de haber llegado hasta allí por sus propios méritos, según dicen quienes la conocen. Esto, a pesar de que fue elegida para la Knesset debido a la decisión del partido Likud de reservar escaños para mujeres. “Livni incluso teme que una agenda feminista la debilite. Quizás tenga razón, la prueba está en el hecho que los ataques en su contra vinieron desde el costado machista”, dice Saragusti.

 

 

 

 “No al incendio de corpiños”

 A diferencia de ella, Merav Mijaeli – que conoce a Livni de su actividad contra la violencia sexual – que Livni propició el progreso de mujeres a sabiendas y con toda intención. “Su concientización acerca del status debilitado y disminuido de la mujer fue desarrollándose en ella con el correr del tiempo”, dice Mijaeli, y cuenta que Livni responde en forma afirmativa e inmediata cada vez que se le pide ayuda para una víctima de ataque sexual.

 

 Pero la importancia de la elección de Livni no se debe a la medida de su feminismo, dice Mijaeli. “En Israel no hay un modelo de liderazgo femenino. Liderazgo es equivalente a virilidad. Livni ofrece un modelo distinto, que no es ni machista ni feminista”, explica. En este sentido, Mijaeli argumenta en favor de Livni que expuso como argumentos frente a los ataques y cuestionamientos de los generales su pasado y su experiencia en materia de seguridad y el hecho de que ve en la paz, y no en la guerra, la única posibilidad del país de sobrevivir.

 

 Cabe señalar que Golda Meir, la única mujer que – por el momento – Israel conoció como primera ministra, no era considerada feminista ni se veía a sí misma como tal. “Ya no me maravillo más del feminismo que tiene como consecuencia el incendio de corpiños, el odio a los hombres o la propaganda contra la maternidad”, escribió en su autobiografía.

 

Pero Golda se reveló entonces contra los códigos establecidos e insistió para poder estudiar en el Seminario para Maestros, a pesar de la oposición de su padre. Y después, a pesar del cargo de conciencia y cierta ambivalencia que sentía, se dedicó a la actividad pública, a pesar de la oposición de su marido, que prefería que se dedicara a criar a los hijos. Golda solía decir que el hecho de ser mujer no había interferido en su progreso, pero estaba muy atenta a las dificultades de las mujeres trabajadoras y decía que ellas tienen una carga mucho mayor que la de los hombres. Sin embargo, no activó por la inserción y el progreso de las mujeres en la política.

 

Fuente: Ruthy Sinai

Haaretz